martes, 16 de abril de 2013

Colgados del brazo de un titán



Vivimos una época singular en el fútbol que parece diseñada por un guionista/publicista. Asistimos a la supremacía de dos héroes antagónicos hasta el extremo, desde lo personal a lo profesional. CR y Messi no serian lo mismo el uno sin el otro, seguramente serian mucho menos, se necesitan porque se retroalimentan, del mismo modo que James Bond no tiene sentido sin Spectra.

Dos preguntas vienen a mi cabeza, del tipo ¿fue primero el huevo o la gallina? La primera gira sobre
el imperio económico-mercadotecnico que gira a su alrededor. La historia del deporte se ha escrito a través de los grandes duelos generacionales, desde Merckx y Ocaña hasta Federer y Nadal pasando por Bird y Magic pero la intensidad y complejidad de este duelo alcanza limites difícilmente equiparables. Veamos.

Del mismo modo que no hay luz sin sombra no hay un solo punto en esta rivalidad que no parezca fijado por el destino. Si uno es hijo del entrenamiento compulsivo, el otro es un talento natural inexplicable. Si uno es un deportista en apariencia poco dotado físicamente, el otro es un adonis esculpido en musculo. Si uno conquista a los adoradores de la corrección, el otro atrae a los que valoran la determinación por encima de todo. Si uno es un europeo con tendencia a la filigrana brasileña, el otro es un argentino mejorado con la profesionalidad europea. Pero... ¿como mejorar su rivalidad individual? ¡¡Ya se!! Hazlos liderar a unos de los clubes mas irreconciliables desde todo punto de vista (deportivo, social, económico, político y cualquier otro imaginable). De acuerdo, que lideren a RM y FCB. ¿Podemos mejorarlo? Si claro, que te parece si cada uno pertenece a uno de los gigantes deportivos … Subo la apuesta, cada uno servirá a una marca deportiva, que a su vez sera el principal patrocinador del equipo real ¿Lo imaginas? Pues es real.

Mi segunda pregunta es ¿crean una dependencia sin igual en sus equipos por demérito de las escuadras o es imposible no depender de estos iconos? Esta temporada, quizá mas que en ninguna otra, portugués y argentino han sembrado de dudas los partidos en lo que no han participado o han bajado su rendimiento (ocasiones contadas). Y yo me intento poner en los zapatos de Cesc o Iniesta, de Di María o Higuain y pienso, ¿soy culpable de no poder sustituir a mi compañero cuando no esta al 100% o solo soy un testigo mudo de la colisión de dos astros?¿Realmente es posible no depender del mejor?¿Les culpamos por vivir colgados del brazo de un titan?

Quizá sea mejor no perder el tiempo en reflexionar, puede que en ese instante uno de los dos haya dejado una jugada para la historia. Al final y al cabo nos lo ha regalado el destino, cada semana se rueda un nuevo capitulo de esta película y dentro de mucho años seguiremos hablando de ella. ¿ Estáis de acuerdo?